Debates


24 marzo, 2019

Democracia Millennial




           

      Por Ruben Esper Ader



    Democracia  Millennial.

    Cada vez  resuena más en la ciudadanía que esta democracia no nos sirve. Por lo menos no resuelve los problemas principales, básicos, que mejoren nuestra vida cotidiana.

    La existencia se degrada, aumenta la fragilidad del sistema político, mediante el avance de las drogas y el narcotráfico, la delincuencia, la violencia, la corrupción, la brecha entre ricos y pobres, el costo de los alimentos y los servicios públicos que no se pueden pagar. Es dramático observar, como, sin pudor alguno, todos los días, se reproducen permanentemente actos ilícitos, falsedades y coimas, involucrando a  los 3 poderes del Estado: el ejecutivo, el legislativo y el judicial.

    Los Millennials

    Se denomina así a la generación nacida entre 1981 y 1999. En la actualidad comprende una edad que oscila entre 16 y 36 años. Se le adjudican 4 características principales: tecnológicxs, emprendedorxs, activxs e independientes.

    En el primer caso, es indudable que ha variado el concepto de la comunicación. Esta mutando permanentemente. La  tecnología, va reemplazando, “naturalmente”, el irreemplazable impacto que posee la comunicación cara a cara, el cual, que los docentes mayoritariamente reivindicamos, como esencial para estimular y llevar a cabo los procesos educativos.

    Es cierto que las nuevas tecnologías achican los espacios globales, lo acercan a nuestra cotidianeidad, aproximan personas, hechos y situaciones, que de otra forma nos llevaría años conocer. De hecho, si estas leyendo este artículo, se lo debemos a este avance comunicacional.

    Ellos, los millennials, disfrutan la tecnología. Sienten  que  es buena y utilizarla como medio, es favorable facilitador de muchas circunstancias de la vida en relación.  La contrapartida, nociva a esta característica es la adicción; utilizar la tecnología como un fin en si mismo. Conductas como, estar pendientes del celular, la computadora, la música con auriculares, la televisión, los equipos de audio, los videos, etc; los convierte en una especie de zombies. Tratando de comprender,  tal vez se vean abrumados, por la desigualdad, la violencia familiar y social, por conflictos aberrantes, el riesgo de una catástrofe ambiental, la vacua democracia, los cuáles consideran  cosas que no puede resolver y lo que sería peor: que no le incumben.

    Emprendedores

    Representa la creatividad, la capacidad de innovación que radica en un potencial que posee cada uno de los sujetos; lo cual no es solo deseable, sino necesaria para generar nuevas ideas y nuevas perspectivas frente a la realidad.

    Pero, la contrapartida de esta actitud, de tener iniciativa propia,en el espíritu emprendedor, en un sentido más socio-político, choca con el concepto de trabajo.

    El enfoque neoliberal  proclama el fin de los trabajos estables, a través de un proceso de flexibilización y precarización laboral paulatina, que se ve reflejado en los denominados , contratos basura, trabajo en negro. Efectivamente, a través de  las condiciones de organización social del mercado, fue aplicando “naturalmente”, el corrimiento  del concepto de trabajo, hacia el de empleo, haciéndolos parecer,términos, como si fueran sinónimos, cuando en realidad no lo son. Veamos. Aquel, se refiere más a la estabilidad laboral, a los derechos de los trabajadores, a convenios colectivos con previsibilidad y mantenimiento en el tiempo. Es más una idea de clase  trabajadora, en un proyecto más comunitario que los contenga .En cambio emprender, por lo menos, como se lo utiliza en al ámbito capitalista, apunta a un interés más individual, una salida personal.

    Ciudadanos activos.

    Los millennials, suelen  involucrarse dinámicamente con movimientos y comunidades que sienten que los representan. Por tal, se nota la afluencia de jóvenes en las espiritualidades renovadas, agrupaciones socio-ambientales reivindicativas, alimentación saludable, etc.  Hay en ellos un idealismo, no tan épico como el de Mahatma Ghandi o tan moral como en José Ingenieros. No practican el altruismo romántico del siglo XX, sin embargo, hay una idea de un nuevo tiempo, del que deben ser protagonistas.

    La contrapartida, son los grupos, que se convierten en guetos. Entendiendo por tal, un grupo social, cuya área de concentración o admisión es excluyente. La justificación más encontrada es que buscan preservarse, que no los invadan…que no los contaminen…

    Uno de los grandes desafíos es cómo convivir con la corrupción generalizada, que tanto daño ocasiona a la confianza que se necesita para establecer relaciones creíbles y estables en todo ámbito socio-económico.

    La libertad

    Nacieron más libres que las generaciones anteriores. En este tiempo se derribaron muchos tabúes, situaciones dadas como verdades absolutas, que tenía aprisionadas  a comunidades enteras. Por ejemplo,  hablar de la muerte, reflexionar sobre las propias sexualidades, la supuesta inferioridad de razas o etnias, las autoridades  heredadas, los títulos de nobleza, entre otras tantas, resultan, un considerable avance en la alquimia social. La conciencia y el reconocimiento de un mundo multicultural, llegó para quedarse.

    Les molesta la  rutina, son proclives al cambio permanente. Buscan no atarse a nada y a nadie. Son más proclives a “soltar y dejar” que a “contener y mantener”. La dificultad que  observo  es cierta intolerancia y falta de perseverancia para mantener lo obtenido o construido. Y aquí hay un fuerte mensaje y advertencia, para los educadores: son ahistoricos. Les importa poco la historia. No le ven una utilidad práctica. Es como si nada se pudiese aprender de ella. No deja enseñanzas.

    Las categorías políticas derecha e izquierda, que tanto nos apasionan, no son las discusiones de estos jóvenes. No porque no tengan vigencia, ni hayan perdido relevancia; solo que como viven más el presente, poco y nada del pasado, lo que les queda, sienten, es un futuro plagado de peligros y asechanzas. Pero al mismo tiempo, serán ellos quienes deban resolverlos, para lo cual deberán descubrir y reinventar nuevas soluciones. Encontrar, desde sus posibilidades,caminos todavía no transitados.

    Estas conductas llevadas al voto en esta democracia, brindan una significativa diferencia de expectativas con las generaciones adultas. Si el voto no fuera obligatorio, ejercería el sufragio solo el 40%; mas o menos como EEUU. La tendencia es ir hacia la anarquía, radicalizar protestas, por fuera de las estructuras convencionales. En la campaña electoral próxima es posible que escuchemos frases hechas: “son los comicios más importantes de la historia, tu voto es fundamental”, siempre dicho en época de elecciones. Los adultos creemos más en lo determinante del voto; pero esta generación no lo ve así. Intuyen, más por los saberes, que si llegamos hasta aquí, es porque, la sociedad adulta cometió muchos errores, muchas elecciones mal realizadas, mucha mentira y corrupción.

    Por ejemplo, los setentistas que estuvieron cerca de acceder a un poder popular en la Argentina. Sin embargo, desde el último gobierno de Perón (recordar la creación de la triple AAA) y fundamentalmente la dictadura militar, jóvenes y obreros, fueron perseguidos, desaparecidos y muertos.

    Otro hecho, que demuestra la fragilidad del sistema y porque no es creíble esta democracia, fue a partir de 1983, con la frase que afirmaba: ” Con la democracia se come, se educa, se cura…”, sin embargo 26 años después, hoy, les toca vivir en una Argentina degradada, a la deriva, como pocas veces estuvo en la historia.

    Los factores de poder, como la clase política, los grandes empresarios, el poder eclesiástico y  las instituciones académicas, no estuvieron a la altura de orientar el país hacia un destino de grandeza, todo lo contrario, nos sumieron en la decadencia, en la postración.

    Dicho esto. ¿Por qué deberían creerle a la sociedad adulta? ¿ Por qué deberían confiar en esta democracia? ¿Por qué debieran ser “mejores que nosotros”?

    Democracia

    La democracia se funda en dos premisas el voto popular (soberanía del pueblo) y la educación. El primero, garantiza la soberanía popular, que todos se puedan expresar en un acto eleccionario delegando en otros un mandato para cumplir lo que se prometió. Sabemos por experiencia, que no es solo votar; ya que sin participación y movilización, las promesas no se cumplen. La segunda premisa fundamental, es la educación, en el sentido que nos permite ampliar nuestra conciencia sobre  derechos y deberes, conocer nuestra historia de permanente colonialismo, el mundo natural y social, el desarrollo personal, proyectar la vida, etc. En un punto, la democracia debería ser el sistema que nos permita convivir mejor, el más cercano a una convivencia política pacífica, económicamente justa  y socialmente solidaria e integradora. Desde el  año 2001, postmillennial, al grito “Que se vayan todos…y no quede ni uno solo,” que se reclama cambios en el sistema. Pero ahora como nunca, observamos como la mentira y la corrupción está insertas, principalmente, en los poderes del estado.

    Una  exigencia  a  los partidos y alianzas políticas sería comprometerlos, a trabajar en 3 cuestiones instrumentales que le darían mayor sentido y protagonismo popular a este sistema, como el plebiscito, la Consulta ´Popular y la audiencia pública  vinculante de consumidores y usuarios. Esto significa, sancionar una ley, que nos permita a los ciudadanos ejercer nuestro poder y pedirles la renuncia inmediatamente, frente a los hechos de corrupción y mentiras sistemáticas a la que nos  tienen acostumbrados. Y agreguemos algo más: en el idioma quechua, Ama Lulla, Ama Quella y Ama Sua, que significan en nuestro castellano: no robar, no mentir, no ser vago. Estas 3 simples reglas de conducta, nos permitirían hacer un seguimiento de las acciones de quienes “juran” dedicarse al Bien Común de todas y todos los habitantes.

    Uno de los más claros ejemplos, de cómo se burla la voluntad popular son las audiencias públicas. El gobierno convoca a los ciudadanos y organizaciones a debatir temas o problemas de interés general, como las tarifas de agua, luz y gas. Se dio el caso en la última asamblea sobre el gas, que el 80% de los consumidores se oponía, sin embargo el gobierno nacional termino aprobando el aumento. Una burla monumental. La audiencia pública fue convocada por Enargas, en Mendoza el 21/02/18; los asistentes pudieron seguir la audiencia pública a través de un video-conferencia en la Sede y Centro de Participación Virtual del edificio de Enargas, en la calle 25 de Mayo 1431. El 80% de los oradores presentes, coincidieron en rechazar el aumento que pedían las distintas empresas prestadoras de la provincia. Empresas, que nunca explicaron con claridad ( ocultaron) el verdadero costo del servicio. Sin embargo se produjo un aumento de hasta el 40%.

    ¿Dónde se consideró la opinión y razones de la mayoría?

    Volvemos a la pregunta: ¿ Por qué

    La verdadera democracia o el sistema de convivencia que elijamos, y la generación millennials, podrán encontrarse en un camino común, en la medida que las generaciones adultas pongamos en práctica los 3 preceptos ya dichos de no robar, no mentir, no ser vago.

    En la medida, que todo siga igual tendremos menos argumentos, para sacar la culpas afuera y señalar a la “juventud perdida” y muchos más para hacernos cargo de la descompuesta y trastornada sociedad que les estamos dejando.

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